Por qué importa
- Una decisión sin puntuar la decide quien habló último o más fuerte, y nadie puede revisarla después según sus méritos.
- La ponderación te obliga a decir cuánto importa el riesgo en relación con el beneficio, que es el argumento que la gente suele saltarse.
- Una puntuación escrita permite que un lector futuro esté en desacuerdo con el razonamiento en lugar de adivinarlo.